La accesibilidad frontend no la veo como una tarea separada que se revisa al final, sino como parte de construir una interfaz correcta desde el principio. Etiquetas, foco, orden del DOM y contraste son cosas que afectan al producto real, no solo a una checklist.
Muchas mejoras importantes son pequeñas: usar bien encabezados, cuidar estados de foco visibles, no romper la navegación por teclado o evitar componentes que dependen solo del hover. Son decisiones sencillas, pero con mucho impacto en la experiencia.
Además, trabajar la accesibilidad casi siempre mejora también la claridad general del frontend. Una interfaz más semántica, más consistente y mejor estructurada suele ser también más mantenible y más fácil de entender para todo el mundo.
